El proyecto se inició a petición del Servicio de Patrimonio Cultural del Gobierno de Cantabria para investigar la autenticidad de unas pinturas halladas en la Cueva de Coventosa (Val de Asón, Arredondo). Estas grafías habían sido presentadas como un nuevo y espectacular conjunto de arte rupestre paleolítico. El estudio fue dirigido por Diego Garate Maidagan y un equipo de especialistas de la Universidad de Cantabria. La cueva de Coventosa es una cavidad muy grande, pero el panel estudiado se encuentra en el vestíbulo, muy cerca del exterior, lo que implica que está directamente expuesto a la luz solar y a los cambios climáticos (dinámica exterior).

Federación cántabra de Espeleología
Metodología
- Análisis Estilístico y Técnico: Documentación exhaustiva con fotografía de alta resolución y estudio de los procedimientos técnicos para compararlos con el arte paleolítico genuino.
- Fotogrametría Avanzada: Se crearon modelos digitales detallados del panel (microfotogrametría) para estudiar cómo se relacionaba la pintura con los procesos naturales de la roca (procesos tafonómicos).
- Análisis Bioarqueológico: Se tomaron muestras del biofilm, algas y líquenes presentes en la superficie para determinar si estos organismos vivos eran anteriores o posteriores a la pintura.
Resultados:

Errores Artísticos y Técnicos (Criterios Influyentes): Las figuras (representaciones parciales de bóvidos) presentaban serias incongruencias anatómicas y estilísticas que no coinciden con las convenciones del arte rupestre del Paleolítico Superior. Por ejemplo, se observaron orejas desproporcionadas, errores en la colocación del sexo del animal, y formas de dibujar los cuernos nunca vistas en los uros prehistóricos. Además, la pintura roja utilizada estaba muy diluida, provocando corrimientos del pigmento, y la técnica de aplicación sugería el uso de un pincel o brocha grueso que ejercía presión, algo más propio del arte contemporáneo.
La Prueba Biológica Determinante: El factor más concluyente fue la relación estratigráfica entre el pigmento y la vida orgánica de la cueva.
- El panel está colonizado por algas y biofilm que solo se desarrollan en climas húmedos y templados (propios del Holoceno, nuestra era actual), siendo incompatibles con el clima frío y seco del Paleolítico Superior (Pleistoceno final)
- El análisis con microfotogrametría demostró que el pigmento fue aplicado netamente sobre las algas y el biofilm vivos (el pigmento se superpone a las algas).Este hallazgo es crucial: si las pinturas hubieran sido hechas en el Paleolítico, el pigmento debería estar debajo o, como mínimo, haber sido colonizado por los organismos; sin embargo, fueron ejecutadas en un momento en que estas algas termófilas (que requieren un clima cálido) ya estaban creciendo en la pared.